+34 932 12 33 54
Plataforma Educamos

Utilitzem cookies pròpies i de tercers per millorar els nostres serveis i mostrar publicitat relacionada amb les seves preferències mitjançant l'anàlisi dels teus hàbits de navegació. Per veure la nostra Política de Cookies feu clic a Més info

Acceptar

El colegio se solidariza con las víctimas de la violencia

paris-atentadosHoy cuesta concentrarse, lo rutinario deja de tener sentido ante noticias como lo ocurrido en París. El ritmo de vida no nos permite ver más allá, la televisión solo nos parece un espejismo; pero cuando suceden cosas así, el mundo se detiene, nuestra falsa burbuja se evapora y nos hacemos conscientes de nuestra fragilidad, y de la de muchos a los que ya hace tiempo que el miedo les robó la paz (pienso en tantos refugiados). Todos somos vulnerables ante el horror.

Me impresiona que la cruz sea el símbolo de los cristianos, algo aparentemente indecoroso, una vergüenza, un escándalo ("locura", que decía Pablo). No hay ninguna religión que use como símbolo un elemento que evoca el fracaso, la muerte cruel de su fundador. Pero cuando suceden noticias como las de ayer noche, la cruz adquiere un significado de esperanza más allá del dolor. La cruz nos dice que Dios conoce el dolor, que lo ha experimentado, y que lo ha trascendido. Qué más allá de la cruz hay una tumba vacía, una resurrección, una victoria, otro Reino de paz. Jesús supo lo que era el dolor, se hizo cargo de él, lo asumió y lo transformó en esperanza. Pero no solo en pasado, sino en presente, Jesús padece el dolor, nos acompaña, y en futuro nos da fuerzas para mirar más allá del horror con esperanza.

Anma Troncoso, profesora del colegio.

TOP