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Viatge a Itàlia

El día 2 de abril de 2019 los alumnos de primero de bachillerato, los tres respectivos tutores de cada clase y una guía, nos reunimos en la terminal 1 del aeropuerto de Barcelona a las 4.45h a.m para ir con tiempo a la embarcación y no perder el avión. Hay que decir que estábamos todos muy cansados, pero la ilusión que sentíamos en ese momento superaba el hecho de haber dormido menos de tres o cuatro horas.

Siguiendo el itinerario que teníamos previsto, cogimos el vuelo dirección Venecia, nuestra primera parada del viaje, donde disfrutamos de un día fantástico visitando la Plaza San Marco, la Basílica, el Palacio Ducal y perdiéndonos por las callejuelas con sus respectivos canales, cada uno con su encanto característico, procurando que nadie disfrutase de un baño en el canal. La actividad de turista acabó sobre las seis, cuando nos dirigimos de nuevo hacia el vaporetto hasta Punta Sabbioni y de allí cogimos el autocar y nos dirigimos hacia el hotel donde dormimos la primera y única noche en la ciudad.

Al día siguiente, bien temprano, nos despertamos y nos encaminamos en autocar dirección Florencia, un largo viaje con una única parada: Bolonia, la ciudad universitaria. No obstante, el viaje se pasó rápido, entre risas, siestas, música y bromas.

Aprovechando que la parada coincidía con la hora de la comida, en Bolonia, como es propio, comimos pasta boloñesa ( de ahí su nombre ), indudablemente nunca habíamos comido una pasta tan buena como aquella.

A continuación, recorrimos el centro de la ciudad y reanudamos el camino hacia Florencia, ciudad de la cultura y del arte. Lo que más nos impresionó de ella fue la Catedral del Duomo, signo distintivo de Florencia. Nos impactó mucho verla por primera vez y de forma instantánea se nos puso la piel de gallina. Nos llamó la atención la variedad de sus colores, lo que la hace distinta al resto de edificios de la ciudad.

El día había sido muy agotador porque habían sido muchas horas de autocar pero aún así, después de la cena, nos juntamos todos, unidos como una gran familia, y jugamos al billar, al futbolín, en una sala recreativa que había en el hotel donde nos hospedamos. Y todo no se acabó aquí, en cuanto oímos la música de la discoteca corrimos hacia la pista de baile; incluso los profesores se animaron. El cansancio no pudo con nuestra alma fiestera, ya que hicimos lo mismo la siguiente y última noche de despedida.

El día más completo fue el jueves, nuestro primer día entero en Florencia, y visita completa por todos los lugares típicos de la ciudad. Empezamos fuerte, el punto de salida era ir a un mirador, y así poder ver las vistas panorámicas de la ciudad y disfrutarla desde lejos. Hay que decir que el buen día que tuvimos hizo aumentar la belleza por sí sola que tiene la ciudad, e hizo que sus vistas, fueran más increíbles. Para esta excursión matutina, algunos fueron andando y otros, los menos deportistas, fuimos en autobús. Podemos contar que conocimos a unos egipcios que también estaban de viaje de curso , y que gracias a nuestro inglés y francés pudimos comunicarnos e incluso aprender un poco de árabe, ¡un viaje cultural en toda regla!

Bajando del mirador, ahora ya todos juntos, recorrimos toda la ciudad, pasando por el puente Vecchio, el Bargello, hasta acabar en la Piazza de la Signoria. Tuvimos tiempo libre que lo aprovechamos para callejear, comprar y comer pizzas y helados ( muy recomendables ). A media tarde nos reunimos todos de nuevo para visitar el museo de los Uffizzi, con sus grandes obras de arte del Renacimiento. Estas dos horas de visita, fueron recompensadas después con dos horas más de tiempo libre, podíamos seguir paseandopor la ciudad o bien ir al hotel a descansar. La mayoría de la gente escogió la segunda opción, pero nuestro espíritu aventurero escogió la primera. La única pega fue la tormenta que nos cayó encima, cuando durante todo el día hizo un día soleado. No teníamos paraguas y no dejaba de llover, pero como dice el refrán, ¡al mal tiempo buena cara! Y así lo hicimos, aunque la lluvia nos salpicaba, casi dejándonos al borde de la hipotermia y de un buen resfriado. Fue de las mejores experiencias del viaje, ya que nos perdimos por las callejuelas (todas iguales) y nos quedamos sin batería, sin saber cómo volver, aunque al final lo conseguimos, todo entre risas, enfados y diversión.

El último día, muy tristes, preparamos las maletas para volver de nuevo a la realidad, no sin antes hacer una visita al museo de la Academia, imprescindible si viajas a Florencia ya que uno no se puede marchar sin ver al majestuoso David de Miguel Ángel. Le hicimos muchas fotos y no dejábamos de admirar el gran trabajo que había realizado este genio. Más tarde, tuvimos un par de horas de tiempo libre que aprovechamos para acabar de comprar nuestros souvenirs, ya que a las cinco nos dirigimos hacia el aeropuerto de Florencia para salir a las 20h con destino a Barcelona a las 21.45h, si no había ningún retraso o impedimento, cosa que no ocurrió. Llegamos a la hora prevista, ya nostálgicos por recordar lo bien que nos lo habíamos pasado durante estos cuatro días juntos.

Por último queremos decir que ha sido uno de los mejores viajes y experiencias de nuestra vida, no solo por la belleza de Italia, que también, sino sobre todo por la buena compañía que hemos tenido en todo momento, que ha hecho que sea una experiencia imposible de olvidar. Así pues, queremos agradecer a los profesores la buena organización del viaje y sobre todo, habernos acompañado y soportado (a unos más que a otros) . ¡Solo nos hubiese faltado estar un par de días más para hacer un recorrido completo de Italia!

viatge italia abril 2019 2

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